Todo era tristeza y soledad, en aquel mundo donde vivía tras la sombra de aquellos que pisaban a todos los que destacan. Yo no creía que fuera uno de ellos, pero ese era mi estatus, una pobre chica de la que los demás se llevan el mérito.
Pero un día todo cambió, y vio la luz tras esa sombra que le impedía ver a través de la oscuridad, y entonces se llenó de valor. Luchó con todas sus fuerzas por salir, de ese mundo al que había sido arrastrada por todas aquellas personas que sentían envidia de lo que verdaderamente era, de su talento.
De repente había luz al final del camino, donde todos sus esfuerzos darían frutos, donde todo lo que le había impedido avanzar desaparecería tras un último esfuerzo y sería aquella persona libre que siempre había deseado.
Pero eso aún ella no lo sabía.
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